¿Qué tipos de abortos hay y cuáles son sus causas?

El aborto natural es la interrupción del embarazo a menos de las 20 semanas de gestación. Los motivos por los que se produce son muy amplios y en varias ocasiones sus causas son desconocidas.

En la mayoría de los casos, siempre que se produce un aborto natural o espontáneo, la mujer suele echarse la culpa de lo sucedido, sin tener en cuenta todos los factores externos e internos que pudieron llevar a este desenlace.

Un 70% de las mujeres cree que la culpa es el estrés, haber hecho ejercicio intenso o haber levantado objetos pesados las llevó a perder el embarazo, sin embargo, varios estudios han demostrado que en realidad estos factores (a no ser que sean extremos), en varias ocasiones, no son la única causa.

Para las mujeres que pasan por esta situación es algo muy doloroso, pero es mucho más común de lo que se cree: entre un 20 % y un 30 % de los embarazos tiene como resultado un aborto espontáneo en el primer trimestre de gestación.

  • Aborto temprano: suele ocurrir debido a alteraciones genéticas y tiene lugar durante los primeros días después de la implantación del óvulo fecundado.
  • Aborto prematuro: cuando se produce antes de las 12 semanas de embarazo.
  • Aborto tardío: si se produce a partir de la semana 13 de embarazo.

Los motivos por los que se produce un aborto son varios, para clasificarlos se distinguen tres categorías: fetales, maternos y paternos.

Causas Fetales: Suelen asociarse a mutaciones cromosomáticas, anomalías congénitas, infecciones o efectos ajenos causados por medicamentos o radiaciones ionizantes. Muchas veces ocurre porque el óvulo y el espermatozoide que se han fusionado para formarlo ya tenían alguna anomalía, y un embrión con alteraciones tiene muchas dificultades para implantarse en el útero, de ahí que el organismo lo expulse de forma natural.

Causas Maternas: Tanto mujeres como hombres podrían tener algunos óvulos y espermatozoides con defectos, y en muchas ocasiones no significa que haya algún problema de salud o que la mujer haya hecho algo inadecuado, aunque es cierto que las mujeres con más edad o con trastornos como la endometriosis o los ovarios poliquísticos producen óvulos de peor calidad, con lo que aumenta el riesgo de alteraciones cromosómicas del embrión.

Aquí, algunas causas asociadas a las enfermedades que pueden poner en riesgo el embarazo:

– Trastornos en el desarrollo de la placenta.

– Deformidades o tumores en el cuello uterino, como miomas, sinequias, o insuficiencia         cervical.

– Traumatismos producidos por alguna caída.

– Enfermedades sistemáticas como diabetes, hipertensión, o hipertiroidismo.

– Síndrome de ovario poliquístico.

– Intolerancia de Rh, que se produce cuando existe una incompatibilidad con la sangre de la madre y del feto.

– Consumo excesivo de cafeína.

– Abuso de sustancias como alcohol, drogas o tabaco.

Además, otras razones menos habituales como las enfermedades de transmisión sexual pueden afectar las trompas y producir malformaciones en el útero. Infecciones como la toxoplasmosis, el citomegalovirus o la rubeola, pueden provocar un aborto espontaneo.

Causas paternas: Los problemas que se asocian al padre suelen estar relacionaos con alteraciones genéticas o algún tipo de anomalía en el esperma.

Como podemos observar, son muchas las razones que podrían conducir a un aborto espontáneo, no solo los problemas físicos o las enfermedades de la mujer podrían ser los causantes, cuando una mujer queda embarazada genera una serie de anticuerpos para aceptar un ADN extraño, el del esperma masculino, que también podrían generar muchos inconvenientes.