Salud sexual en jóvenes: un tema de interés público

Durante la adolescencia, uno de los temas más difíciles de conversar con los padres es el de la sexualidad. Hablar sobre cuándo es el momento adecuado para tener relaciones, cuáles son los métodos más apropiados y qué cuidados deberíamos tener con nuestro cuerpo, no es muy común en las familias colombianas ¿Por qué?

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La mayor parte del tiempo no se habla de sexo al interior de la familia por vergüenza. Usualmente, tanto los padres como los jóvenes se sienten incómodos y prefieren evitar el tema “embarazoso”. En ese momento, los adolescentes dejan de recibir información veraz, directa y responsable por parte de sus progenitores e inician a escuchar otras fuentes que no necesariamente son las más pertinentes y que terminan intercediendo en la decisión de tener relaciones sexuales tempranas.

Amigos: como seres sociales, siempre estamos buscando cómo relacionarnos con otros, sin embargo, en la adolescencia los amigos se convierten casi que en un refugio cuando las hormonas hacen lo suyo y no queremos ni ver a nuestros padres. No obstante, es preciso tener en cuenta que cuando nuestros amigos quieren dar consejos sobre sexualidad, pueden estar igual o menos informados que nosotros. Recuerda que la experiencia es lo que les da la autoridad a los padres para hablar del tema en el momento indicado y tal vez evitar embarazos no deseados o enfermedades de transmisión sexual.

Medios de comunicación: La Influencia de los programas con contenido sexual sobre el comportamiento de los adolescentes, es cada vez más evidente. Diversas investigaciones señalan que los contenidos mediáticos juegan un papel relevante en la intención de tener relaciones sexuales tempranas: anuncios sugestivos, mensajes explícitos, escenas subidas de tono y conversaciones obscenas, priman en la agenda setting, sin embargo, cuando hay un alto nivel de comunicación y de supervisión parental, existe una mayor probabilidad de discernir la información y actuar de manera responsable.

Presión de la sociedad: el qué dirán es uno de los factores que más genera embarazos no deseados y abortos en adolescentes. La presión de los amigos que ya tienen una vida sexual activa o la desinformación que viene de los medios y el entorno, incentivan las relaciones prematuras. Según el portal especializado healthychildren.org, la mejor forma de contrarrestar esa presión es empoderar a los hijos con la capacidad que tienen para enfrentar ese sentimiento y con los valores que se han inculcado en el núcleo familiar. No menos importante, el amor con el que se hable determinará el éxito del proceso.

Lo más importante es reconocer que el sexo ya no es un tabú y que tanto jóvenes como padres deben preguntar y comunicar sus emociones, no solo por el bienestar físico sino emocional, pues recuerda que, en este periodo de la vida, los cambios de ánimo pueden influir en todo lo que hacemos. La confianza es la mejor aliada para iniciar una vida sexual consiente y responsable con nuestro cuerpo.