Un embarazo más allá de los 40

A esta edad muchas mujeres están en la cúspide de sus carreras profesionales, y aunque la noticia de un embarazo no es el fin del mundo, si puede generar ciertas complicaciones tanto físicas como a nivel personal.

En el mundo de hoy, en el que el tiempo corre desesperadamente, para muchas cumplir 40 las toma por sorpresa. Unas se encuentran en la cúspide de sus carreras profesionales y otras en cambio, están tratando de buscar calma del ajetreado corre corre del día a día.

La noticia de un embarazo a esta edad casi siempre causa alarma, pues es bien sabido que existen complicaciones médicas para la madre, que varían de complejidad dependiendo del ritmo de vida y de las experiencias vividas. Para evitar abortos espontáneos, es preciso acudir a controles médicos periódicamente, pues puede aparecer hipertensión arterial y sus consecuencias como la preeclampsia (asociación de hipertensión arterial, edemas y la presencia de proteínas en la orina), el desprendimiento de la placenta, un bajo peso del bebé al nacer, la diabetes gestacional (cuya frecuencia aumenta después de los 40 años), el riesgo de partos prematuros que es superior, ya que el útero tiene menos capacidad para soportar un embarazo, y en el peor de los casos abortos naturales.

Además, son muy comunes las complicaciones para el bebé, pues las alteraciones cromosómicas pueden aparecer en cualquier embarazo, pero son más frecuentes cuando hay antecedentes familiares y por edad avanzada de la madre, la más conocida es el Síndrome de Down, pero existen muchas más.

Una de las principales consecuencias de postergar el embarazo hasta una edad más avanzada es que la fertilidad sufre un deterioro importante, esto implica un incremento en de la tasa de abortos. Tal como reseña el manual de ‘Obstetricia y medicina materno-fetal’, entre los 40 y 44 años, la tasa de abortos por nacidos vivos es del 77, 7%.

Por otra parte, tendemos a creer que a esta edad tenemos la suficiente estabilidad emocional que contribuirá a desarrollar una maternidad serena y consiente, pues se supone que con el paso del tiempo adquirimos las ‘herramientas’ psicológicas necesarias para adaptarnos a cualquier cambio de vida, pero esto no en todos los casos es cierto. Algunas madres tardías pierden el control de sus emociones y no saben cómo actuar, esto sumado a la depresión posparto puede ser muy complejo.

No hay que negar que, gracias a los actuales avances en medicina y obstetricia, los embarazos tardíos se pueden desarrollar, en muchas ocasiones, sin complicaciones; pero es necesario conocer cuáles son los riesgos para prevenirlos, además recuerda que lo más importante es estar segura y libremente consiente de querer ser madre, pues siempre habrá más alternativas.